La vida útil
Federico Veiroj
Uruguay / España, 2010
35mm | 67min. | BN | Castellano | VOSI
Producción: Cinekdoque, Mediapro, Versátil Cinema
Guión: Federico Veiroj, Gonzalo Delgado, Inés Bortagaray, Arauco Hernández
Fotografía: Arauco Hernández
Montaje: Arauco Hernández, Federico Veiroj
Música: Leo Masliah & Macunaíma, Eduardo Fabini
Sonido: Daniel Yafalián, Raúl Locatelli
Reparto: Jorge Jellinek, Manuel Martínez Carril, Paola Venditto
SINOPSIS. Jorge vive con sus padres y trabaja en una cinemateca desde hace veinticinco años. Desempeña tareas técnicas y de programación y conduce un programa de radio sobre cine. Actualmente, la cinemateca está en una situación crítica. La vida útil cuenta cómo Jorge debe cambiar su modo de ser para adaptarse a un nuevo mundo. Quizá el cine lo ayude a sobrevivir, después de todo.
A veces en el cine ocurren pequeños milagros. Los gigantes se abandonan al olvido y los pequeños acaban saliendo a la luz. En ese sentido, el cine acaba pareciéndose a la vida, en tanto que la verdad se acaba conociendo, y en que el tiempo también pone a las películas en su lugar.
La existencia de La vida útil es un milagro. Una película de nacionalidad uruguaya, de poco más de una hora de duración y rodada en blanco y negro, que se salta todas las previsiones en torno a una distribución que se presume imposible y que acaba dando la vuelta al mundo por el valor de su narración y por la valentía con la que está narrada.
Federico Veiroj parece querer contar su historia a través de pequeños episodios, pero la película avanza en línea recta a través de todos ellos. Todo comienza con un estado de situación de la Filmoteca uruguaya (más cercano a la realidad de muchas filmotecas de lo que su prólogo quiera admitir), a punto de su desaparición en un sistema que no tolera las actividades culturales que no generen una rentabilidad inmediata.
Esto permite a La vida útil convertirse en un humilde acto de amor hacia el cine tanto como lo era Good Bye, Dragon Inn (Tsai Ming-liang, 2003), desde los pequeños gestos hasta los discursos cinéfilos apasionados (impagable análisis didáctico hacia el Alexander Nevsky de Eisenstein). Pero el final de la vida de la filmoteca también pone de relieve el final de un mundo imposible de entender para aquellos que aman lo que hacen.
¿Y ahora qué?, parecen gritar las imágenes filmadas en absoluto silencio de La vida útil, cuando el motor de una vida dedicada al cine desaparece por completo. Veiroj apunta hacia la imposibilidad de reintegrarse en la sociedad porque a partir de entonces todo sabe a engaño (el discurso sobre la mentira, otro de los pocos pero impagables diálogos de la película), pero también apunta hacia el amor como la redención más pura posible en un mundo que se ha olvidado de todos sus valores del pasado.
Así, La vida útil, que hasta entonces había tenido tímidos coqueteos con el romance, destapa su condición de comedia romántica encubierta, y despliega al fin sus alas con todo el esplendor posible. Se trata en realidad de la historia de un hombre que, después de aprender a amar a través del cine, entiende como verdadero sentido de su vida el poder amar a otra persona.
El valor de la conquista se filma aquí como una auténtica lucha encarnizada por intentar salir de uno mismo, por intentar atreverse. Pocas películas contienen tanta valentía en su acto de filmar como el tramo final de La vida útil. Lo que queda de ella en la memoria también es un profundo acto de amor. El amor a la verdad y el amor a las personas. Y sólo a través de ellas, a partir de ellas, el amor incondicional al cine, el arte que nos enseñó a vivir.
http://azulinarium.com/labutacaazul/archives/2538
Federico Veiroj (Montevideo, 1976) nos concedió una entrevista con el motivo del estreno de su película La vida útil en Puerto Rico. He aquí en sus palabras:
1. Cómo comenzó tu formación en cine, tanto académica como personal.
Soy Licenciado en Ciencias de la Comunicación, y también cursé un semestre en la Escuela de Cine, en Uruguay. Pero considero que mi formación en cine ha sido y sigue siendo ver películas. Comencé de adolescente a ver películas en la Cinemateca uruguaya.
2. El cine uruguayo ha probado tener gran impacto en los últimos años. La vida útilfue elegida para representar al país en la carrera por el Oscar a mejor película en lengua extranjera. Es notable tu colaboración con Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll (25 Watts, Whisky). Describe el ámbito de la industria cinematográfica en Uruguay.
En estos últimos años se han hecho entre 6 y 10 películas de ficción como promedio. Algo difícil de pensar hace 15 años. Hoy existe un Instituto de Cine con 3 apoyos por año para la producción (dependiendo del proyecto, estos fondos cubren entre un 15 y 40% de los presupuestos) y algunos otros mecanismos de apoyo a las post producción y difusión.
3. ¿Qué cualidades crees que son imprescindibles en un director de cine?
Tener buenos amigos y mucha paciencia.
4. ¿Cómo comenzó tu labor con la Cinemateca Uruguaya?
Empecé colaborando en gestiones para el que era director de la Institución hasta hace 5 años, Manuel Martínez Carril. Luego colaboré en la programación para el Festival Internacional. Luego fui directivo de la Institución por poco tiempo ya que perdí una batalla que incluía el ‘cambio’ y un plan futuro.
5. Describe tus esfuerzos con la Filmoteca Española.
Aprendí a trabajar con el material de 35mm y 16mm, a reparar películas, a visionar; trabajé en el Dpto. de Cooperación, en el de Programación y finalmente trabajé en el Cine, repasando y revisando copias. En su mayoría han sido trabajos técnicos que me han permitido tener acceso a una cantidad de películas y materiales para investigar, y sobretodo a aprender como se trabaja en serio en una Filmoteca.
6. Tu acercamiento a hacer cine, en especial con La vida útil examina la preservación y el reconocimiento del cine como documento de valor histórico. ¿Cómo exhortarías, hipotéticamente esta visión en países que carecen de esta percepción?
Creo que lo van a lamentar cuando se pierdan las imágenes y la memoria que traen consigo las películas de otros tiempos.
7.¿Cómo desarrollaste el guión de La vida útil?
En 2002 comencé a trabajar un guión de largo que se desarrollaba en Madrid y Montevideo; que tenía un protagonista de 28 años, uruguayo, que trabajaba en una Filmoteca en Madrid y volvía a su ciudad donde visitaba a su familia y a sus antiguos compañeros de trabajo en la Cinemateca de Montevideo. Ese guión se llamó SEMANA DE TURISMO. Lo dejé de lado en 2005 cuando definí filmar ACNÉ. En 2008 durante la difusión de ACNÉ, conocí al que es hoy protagonista de LA VIDA ÚTIL, Jorge Jellinek, porque es periodista y crítico de cine en Uruguay. Ahí comencé a transformar la historia de ese viejo guión, pensando en Jorge. Le propuse, dijo que sí, y ahí nos pusimos a escribir con Inés Bortagaray nuevas partes de ese guión. Durante los 6 meses entre una etapa de filmación y otra, incluímos a Gonzalo Delgado como guionista, porque propuso una idea que nos pareció muy inspiradora para seguir. Arauco Hernández es el fotógrafo de la película, y ha tenido una participación muy grande en todo el proceso, y ha sugerido giros en el guión que también han sido fundamentales.
8. En una entrevista con Jerónimo Rodríguez (http://www.ny1noticias.com/content/cultura_y_sociedad/toma_1/132345/en-entrevista—la-vida-útil-/) mencionas, parafraseando, que habías ideado el guión desde el punto de vista de un jóven uruguayo que trabajaba con la Filmoteca Española que regresaba a la Cinemateca Uruguaya e inevitablemente se produce una comparación entre las dos instituciones. ¿Qué diferencias existen entre ambas? ¿Qué diferencias existen entre una Filmoteca Europea a una en América Latina?
Son muchas las diferencias, comenzando por los presupuestos, por lo tanto, las actividades que se desarrollan o pueden desarrollar. Pero no me siento capacitado para hacer un análisis en este tema. Tengo una visión personal y no tan global como para establecer una comparación.
9. ¿De dónde emerge la banda sonora de La vida útil?
La canción LOS CABALLOS PERDIDOS es de mi músico uruguayo favorito, Leo Masliah; y el poema está escrito por Macunaíma. Esa canción la conozco desde la adolescencia y durante la etapa de escritura de guión sabía que la necesitaba para ese preciso momento. Me parece una canción hermosa. El resto de la música es compuesta por el uruguayo EDUARDO FABINI en los años 20′s; y las grabaciones de los 50′s. Conocí las obras sinfónicas de Fabini hace más de diez años a través de una magnífica edición en CD hecha en Uruguay. Durante el montaje de la película lo comencé a probar con las imágenes porque recordaba la sensación de esas canciones, y fue una alegría importante comprobar que quedaba genial. La banda sonora es mérito de quien hizo el sonido directo Raúl Locatelli y de quien armó el diseño sonoro junto conmigo y fue una compañía fundamental en todo el proceso creativo, Daniel Yafalián.
10. ¿Cómo visualizas hacer cine y su preservación en ésta nueva frontera digital?
Sigue valiendo lo mismo de siempre: las buenas ideas y el talento de quienes están trabajando en las películas. Por lo tanto, más allá de lo digital o analógico de la tecnología, lo que contará siempre es la emoción detrás de cada película.
11. Finalmente; La vida útil será exhibida en Puerto Rico a modo de apertura del Global Lens 2011 y como un esfuerzo de la Sociedad de Cine de Puerto Rico. ¿Nos concedes algunas palabras para el seguidor de cine puertorriqueño?
Me gustaría que el puertorriqueño y todos los que asistan a las salas a ver la película, se dejen llevar por la historia, por el sonido, por las imágenes, y que la puedan disfrutar mucho. La película está hecha para disfrutar viéndola en una sala de cine.
http://puertoricofilmsociety.org/blog/?p=562
Federico Veiroj
Uruguay / España, 2010
35mm | 67min. | BN | Castellano | VOSI
Producción: Cinekdoque, Mediapro, Versátil Cinema
Guión: Federico Veiroj, Gonzalo Delgado, Inés Bortagaray, Arauco Hernández
Fotografía: Arauco Hernández
Montaje: Arauco Hernández, Federico Veiroj
Música: Leo Masliah & Macunaíma, Eduardo Fabini
Sonido: Daniel Yafalián, Raúl Locatelli
Reparto: Jorge Jellinek, Manuel Martínez Carril, Paola Venditto
SINOPSIS. Jorge vive con sus padres y trabaja en una cinemateca desde hace veinticinco años. Desempeña tareas técnicas y de programación y conduce un programa de radio sobre cine. Actualmente, la cinemateca está en una situación crítica. La vida útil cuenta cómo Jorge debe cambiar su modo de ser para adaptarse a un nuevo mundo. Quizá el cine lo ayude a sobrevivir, después de todo.
A veces en el cine ocurren pequeños milagros. Los gigantes se abandonan al olvido y los pequeños acaban saliendo a la luz. En ese sentido, el cine acaba pareciéndose a la vida, en tanto que la verdad se acaba conociendo, y en que el tiempo también pone a las películas en su lugar.
La existencia de La vida útil es un milagro. Una película de nacionalidad uruguaya, de poco más de una hora de duración y rodada en blanco y negro, que se salta todas las previsiones en torno a una distribución que se presume imposible y que acaba dando la vuelta al mundo por el valor de su narración y por la valentía con la que está narrada.
Federico Veiroj parece querer contar su historia a través de pequeños episodios, pero la película avanza en línea recta a través de todos ellos. Todo comienza con un estado de situación de la Filmoteca uruguaya (más cercano a la realidad de muchas filmotecas de lo que su prólogo quiera admitir), a punto de su desaparición en un sistema que no tolera las actividades culturales que no generen una rentabilidad inmediata.
Esto permite a La vida útil convertirse en un humilde acto de amor hacia el cine tanto como lo era Good Bye, Dragon Inn (Tsai Ming-liang, 2003), desde los pequeños gestos hasta los discursos cinéfilos apasionados (impagable análisis didáctico hacia el Alexander Nevsky de Eisenstein). Pero el final de la vida de la filmoteca también pone de relieve el final de un mundo imposible de entender para aquellos que aman lo que hacen.
¿Y ahora qué?, parecen gritar las imágenes filmadas en absoluto silencio de La vida útil, cuando el motor de una vida dedicada al cine desaparece por completo. Veiroj apunta hacia la imposibilidad de reintegrarse en la sociedad porque a partir de entonces todo sabe a engaño (el discurso sobre la mentira, otro de los pocos pero impagables diálogos de la película), pero también apunta hacia el amor como la redención más pura posible en un mundo que se ha olvidado de todos sus valores del pasado.
Así, La vida útil, que hasta entonces había tenido tímidos coqueteos con el romance, destapa su condición de comedia romántica encubierta, y despliega al fin sus alas con todo el esplendor posible. Se trata en realidad de la historia de un hombre que, después de aprender a amar a través del cine, entiende como verdadero sentido de su vida el poder amar a otra persona.
El valor de la conquista se filma aquí como una auténtica lucha encarnizada por intentar salir de uno mismo, por intentar atreverse. Pocas películas contienen tanta valentía en su acto de filmar como el tramo final de La vida útil. Lo que queda de ella en la memoria también es un profundo acto de amor. El amor a la verdad y el amor a las personas. Y sólo a través de ellas, a partir de ellas, el amor incondicional al cine, el arte que nos enseñó a vivir.
http://azulinarium.com/labutacaazul/archives/2538
Federico Veiroj (Montevideo, 1976) nos concedió una entrevista con el motivo del estreno de su película La vida útil en Puerto Rico. He aquí en sus palabras:
1. Cómo comenzó tu formación en cine, tanto académica como personal.
Soy Licenciado en Ciencias de la Comunicación, y también cursé un semestre en la Escuela de Cine, en Uruguay. Pero considero que mi formación en cine ha sido y sigue siendo ver películas. Comencé de adolescente a ver películas en la Cinemateca uruguaya.
2. El cine uruguayo ha probado tener gran impacto en los últimos años. La vida útilfue elegida para representar al país en la carrera por el Oscar a mejor película en lengua extranjera. Es notable tu colaboración con Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll (25 Watts, Whisky). Describe el ámbito de la industria cinematográfica en Uruguay.
En estos últimos años se han hecho entre 6 y 10 películas de ficción como promedio. Algo difícil de pensar hace 15 años. Hoy existe un Instituto de Cine con 3 apoyos por año para la producción (dependiendo del proyecto, estos fondos cubren entre un 15 y 40% de los presupuestos) y algunos otros mecanismos de apoyo a las post producción y difusión.
3. ¿Qué cualidades crees que son imprescindibles en un director de cine?
Tener buenos amigos y mucha paciencia.
4. ¿Cómo comenzó tu labor con la Cinemateca Uruguaya?
Empecé colaborando en gestiones para el que era director de la Institución hasta hace 5 años, Manuel Martínez Carril. Luego colaboré en la programación para el Festival Internacional. Luego fui directivo de la Institución por poco tiempo ya que perdí una batalla que incluía el ‘cambio’ y un plan futuro.
5. Describe tus esfuerzos con la Filmoteca Española.
Aprendí a trabajar con el material de 35mm y 16mm, a reparar películas, a visionar; trabajé en el Dpto. de Cooperación, en el de Programación y finalmente trabajé en el Cine, repasando y revisando copias. En su mayoría han sido trabajos técnicos que me han permitido tener acceso a una cantidad de películas y materiales para investigar, y sobretodo a aprender como se trabaja en serio en una Filmoteca.
6. Tu acercamiento a hacer cine, en especial con La vida útil examina la preservación y el reconocimiento del cine como documento de valor histórico. ¿Cómo exhortarías, hipotéticamente esta visión en países que carecen de esta percepción?
Creo que lo van a lamentar cuando se pierdan las imágenes y la memoria que traen consigo las películas de otros tiempos.
7.¿Cómo desarrollaste el guión de La vida útil?
En 2002 comencé a trabajar un guión de largo que se desarrollaba en Madrid y Montevideo; que tenía un protagonista de 28 años, uruguayo, que trabajaba en una Filmoteca en Madrid y volvía a su ciudad donde visitaba a su familia y a sus antiguos compañeros de trabajo en la Cinemateca de Montevideo. Ese guión se llamó SEMANA DE TURISMO. Lo dejé de lado en 2005 cuando definí filmar ACNÉ. En 2008 durante la difusión de ACNÉ, conocí al que es hoy protagonista de LA VIDA ÚTIL, Jorge Jellinek, porque es periodista y crítico de cine en Uruguay. Ahí comencé a transformar la historia de ese viejo guión, pensando en Jorge. Le propuse, dijo que sí, y ahí nos pusimos a escribir con Inés Bortagaray nuevas partes de ese guión. Durante los 6 meses entre una etapa de filmación y otra, incluímos a Gonzalo Delgado como guionista, porque propuso una idea que nos pareció muy inspiradora para seguir. Arauco Hernández es el fotógrafo de la película, y ha tenido una participación muy grande en todo el proceso, y ha sugerido giros en el guión que también han sido fundamentales.
8. En una entrevista con Jerónimo Rodríguez (http://www.ny1noticias.com/content/cultura_y_sociedad/toma_1/132345/en-entrevista—la-vida-útil-/) mencionas, parafraseando, que habías ideado el guión desde el punto de vista de un jóven uruguayo que trabajaba con la Filmoteca Española que regresaba a la Cinemateca Uruguaya e inevitablemente se produce una comparación entre las dos instituciones. ¿Qué diferencias existen entre ambas? ¿Qué diferencias existen entre una Filmoteca Europea a una en América Latina?
Son muchas las diferencias, comenzando por los presupuestos, por lo tanto, las actividades que se desarrollan o pueden desarrollar. Pero no me siento capacitado para hacer un análisis en este tema. Tengo una visión personal y no tan global como para establecer una comparación.
9. ¿De dónde emerge la banda sonora de La vida útil?
La canción LOS CABALLOS PERDIDOS es de mi músico uruguayo favorito, Leo Masliah; y el poema está escrito por Macunaíma. Esa canción la conozco desde la adolescencia y durante la etapa de escritura de guión sabía que la necesitaba para ese preciso momento. Me parece una canción hermosa. El resto de la música es compuesta por el uruguayo EDUARDO FABINI en los años 20′s; y las grabaciones de los 50′s. Conocí las obras sinfónicas de Fabini hace más de diez años a través de una magnífica edición en CD hecha en Uruguay. Durante el montaje de la película lo comencé a probar con las imágenes porque recordaba la sensación de esas canciones, y fue una alegría importante comprobar que quedaba genial. La banda sonora es mérito de quien hizo el sonido directo Raúl Locatelli y de quien armó el diseño sonoro junto conmigo y fue una compañía fundamental en todo el proceso creativo, Daniel Yafalián.
10. ¿Cómo visualizas hacer cine y su preservación en ésta nueva frontera digital?
Sigue valiendo lo mismo de siempre: las buenas ideas y el talento de quienes están trabajando en las películas. Por lo tanto, más allá de lo digital o analógico de la tecnología, lo que contará siempre es la emoción detrás de cada película.
11. Finalmente; La vida útil será exhibida en Puerto Rico a modo de apertura del Global Lens 2011 y como un esfuerzo de la Sociedad de Cine de Puerto Rico. ¿Nos concedes algunas palabras para el seguidor de cine puertorriqueño?
Me gustaría que el puertorriqueño y todos los que asistan a las salas a ver la película, se dejen llevar por la historia, por el sonido, por las imágenes, y que la puedan disfrutar mucho. La película está hecha para disfrutar viéndola en una sala de cine.
http://puertoricofilmsociety.org/blog/?p=562